A principios de los años 30, Elena Rodríguez-Bauzá y Rafael Peláez realizaron dos largos viajes con destino a América del Sur.
Acompañados de amigos y parientes residentes en la zona, visitaron las selvas y parajes del Mato-Grosso do Sul, Río de la Plata y Paraguay, donde convivieron durante meses con las tribus indígenas y estudiaron la fauna local.
La pareja y sus acompañantes filmaron su periplo con una cámara de 35 mm, pero Rafael enfermó durante uno de estos viajes y murió en 1935, dejando viuda a Elena a los 28 años y esta película inacabada.
Silvia Garay Rodríguez-Bauzá, sobrina de Elena, conservó los rollos de nitrato y los entregó a la Filmoteca.
El montaje de los materiales y la reconstrucción de las distintas etapas del viaje se han basado en los documentos y los testimonios aportados por la familia de Elena Rodríguez-Bauzá.
Sin embargo, el carácter amateur de estas filmaciones y la fatalidad que se cernió sobre los protagonistas de esta aventura determinaron la ausencia de rótulos y otros documentos explicativos, de modo que no ha sido posible establecer con absoluta certeza los lugares y las fechas en las que se rodaron estas imágenes.
Restaurada en 2001, el corte de negativo, montaje y tiraje de copias se ha realizado en el laboratorio de la Filmoteca de la UNAM (México), con el apoyo financiero de la Agencia Española de Cooperación Iberoamericana (AECI) a través del programa IBERMEDIA.

